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Lo mejor de una pelea (según algunas parejas)

Para muchas parejas, lo mejor de una discusión no es resolverla. Es lo que viene después: el make up sex.

Ese sexo de reconciliación, intenso, emocional, casi desesperado. Ese encuentro que borra la distancia creada por la pelea y restaura la cercanía perdida.

Se suele llamar "la mejor parte de una relación de pareja". Con una regla de oro: el sexo debe durar más que la pelea. Si la pelea dura tres horas y el sexo cinco minutos, algo no está bien.

Pero aquí viene el plot twist: el make up sex puede volverse adictivo. Y no estamos exagerando.

La adicción al conflicto (sí, existe)

Algunas personas desarrollan una adicción a buscar conflictos constantemente, solo para experimentar el "subidón" de la reconciliación sexual.

Se puede comparar —literalmente— con la adicción a la cocaína.

"Estas personas se enferman al sentir el extremo negativo, tienen hambre de cambiar de marcha y saltar al extremo opuesto: sentir el alto que viene con hacer las paces. Honestamente, no es tan diferente a un adicto que necesita un golpe de cocaína".

¿Por qué es tan adictivo? Porque durante una pelea, tus emociones escalan. Te sientes amenazada, con miedo de perder a la otra persona. Esto activa el sistema de adhesión emocional, que se dispara cuando nuestras relaciones más cercanas están en riesgo.

Cuando llega el sexo de reconciliación, ese sistema restaura la cercanía de golpe. El contraste entre la amenaza y la reconexión es intenso. Demasiado intenso. Y el cerebro lo registra como una recompensa enorme.

El peligro: usar el sexo como pantalla

El problema del make up sex no es el sexo en sí. Es cuando se convierte en una forma de evitar resolver los problemas reales.

Si cada pelea termina en sexo sin que hayan hablado realmente de lo que pasó, el sexo actúa como una pantalla. Tapa el conflicto. Lo pospone. Pero no lo resuelve.

Y en el peor de los casos, crea un patrón: pelea → sexo → pelea → sexo. Un ciclo que alimenta la adicción al drama.

Ahora hablemos del angry sex

El angry sex es diferente. No es sexo después de la pelea. Es sexo durante el enojo.

No buscas reconciliarte. Buscas expresar esa rabia, frustración, intensidad cruda a través del cuerpo. Puede incluir dominación, sumisión, rudeza, juegos de poder.

Y aquí viene lo sorprendente: la ciencia dice que esto no solo no es malo, sino que las personas que lo practican son psicológicamente más sanas.

La ciencia defiende al angry sex

Un estudio publicado en la revista de Medicina Sexual encontró que las personas que practican sexo intenso, rudo, con dinámicas de poder (rozando el sadomasoquismo) tienen rasgos beneficiosos en su personalidad, comparadas con quienes practican sexo "tradicional".

Específicamente, son:

Menos neuróticas

Más extrovertidas

Más abiertas a nuevas experiencias

Más conscientes

Estas prácticas sexuales son recreativas, no patológicas. Pero muchas personas aún las relacionan con "algo malo" o "daños psicológicos". Apreciación totalmente incorrecta.

¿Por qué funciona el angry sex? Porque la adrenalina y serotonina que se liberan durante las peleas están químicamente relacionadas con la dopamina que se libera durante el sexo. Tu cerebro ya está en modo "intenso". El angry sex canaliza esa intensidad.

La diferencia clave entre ambos

Make up sex:

Ocurre después de la pelea

Busca restaurar conexión

Puede ser hermoso... o adictivo si evita resolver problemas

Angry sex:

Ocurre durante el enojo

Expresa emociones crudas en el momento

Es catarsis, no reconciliación

Psicológicamente sano si es consensuado

Ninguno es "mejor" que el otro. Ambos son formas válidas de expresar emociones a través del sexo. Pero ambos requieren algo fundamental: comunicación y consentimiento.

Las preguntas que debes hacerte

Si practicas make up sex regularmente:

¿Estamos resolviendo los problemas de fondo o solo tapándolos con sexo?

¿Busco peleas porque extraño la intensidad de la reconciliación?

¿El sexo dura más que la pelea?

Si practicas angry sex:

¿Ambos estamos de acuerdo con esta intensidad?

¿Es una forma de expresión o de desahogo violento?

¿Nos sentimos bien después o hay culpa/malestar?

Conclusión

El sexo es lenguaje. A veces dice "lo siento". A veces dice "estoy furiosa". Ambos mensajes son válidos.

Lo que no es válido es usar el sexo para evitar conversaciones difíciles, o convertir el conflicto en una adicción solo para sentir el subidón de la reconciliación.

Make up sex y angry sex no son enemigos. Son herramientas. Pero como toda herramienta, dependen de cómo las uses.

El sexo puede reparar. Pero no puede reemplazar la comunicación 💜